Hay ideas que surgen después de meses dándole vueltas a una historia. Y otras que empiezan con una broma en Twitter. Lo curioso es que algunas de esas bromas terminan convirtiéndose en libros.
Eso fue, más o menos, lo que ocurrió con Las crónicas de Cernégula, la saga de fantasía juvenil que escriben Rubén Falgueras y Elena Siles y que publicamos en Suseya Ediciones.
Con dos novelas ya en las librerías, un Premio Ignotus 2025 a la mejor obra infantil-juvenil por El Evangelio de San Judas y una tercera entrega en preparación, nos apetecía charlar un rato con Rubén para conocer mejor lo que hay detrás de Santa Cernégula.
Y, de paso, descubrir cómo se le ocurre a alguien montar una universidad de magia en Burgos con el frío que hace.
Charlamos con Rubén Falgueras

Para quien todavía no conozca Las crónicas de Cernégula, ¿cómo explicarías qué es este mundo sin destripar demasiado?
Es la España mágica. La de nuestros mitos, leyendas y cuentos, pero trasladada a la realidad actual.
¿De dónde salió la idea de crear una universidad mágica en España?
¡Jajaja! Pues de un meme.
Cuando salió Hogwarts Legacy, Twitter estaba lleno de mensajes a favor y en contra. Y voy yo y escribo un tuit diciendo algo así como: «Pues estáis frescos, ¡ahora voy a crear mi propia escuela de magia! ¡Con casinos y…!».
En principio no pasó de ahí. Pero cuando terminé de escribirlo y salí de mi habitación, pensé: «Un momento… ¿y si…?».
Y ese «¿y si…?» fue lo que me llevó a escribir a Elena y empezar a construir todo el universo.
¿Y por qué Cernégula? ¿Qué tiene ese lugar para que decidierais situar allí la historia?
Lo primero es que queríamos hacer un universo nuestro. Al menos yo tenía muchas ganas de enseñar los mitos y leyendas hispánicos, que tenemos bastante olvidados.
Escogimos Cernégula porque está vinculada a la brujería y a las leyendas de su laguna. Además, su propio nombre tiene algo mágico.
Las historias de escuelas de magia tienen una larga tradición. ¿Qué queríais hacer diferente?
La diferencia que quería introducir la puso Elena.
No solo por su conocimiento y su trabajo en la defensa de los derechos LGTBI, sino porque su visión y la mía coincidían.
Se puede decir que, sin Elena Siles, Las crónicas de Cernégula no existirían.
Una de las cosas que llaman la atención de la saga es que recurre a nuestra propia mitología. ¿Cuánto hay de lugares, tradiciones y acontecimientos reales en los libros?
¡Ufff! Hay de todo.
Mezclamos realidad con mitos. Hacemos referencias a las leyendas hispánicas, a la historia de la Guerra Civil, a al-Ándalus… Hay mucho de nuestra historia y nuestra cultura.
Vamos con los personajes. De todos los que habéis creado, ¿cuál es tu favorito? ¿Y cuál te ha resultado más difícil de escribir?
Amo a Rita, pero Julia me ha robado el corazón.
No es sencillo escribir sobre una persona transexual sin serlo.
¿Y algún personaje secundario que haya terminado teniendo más importancia de la que pensabais inicialmente?
Sí. Aunque no puedo contar demasiado porque estamos trabajando en el tercer volumen de Cernégula.
Hay uno o dos personajes que van a desarrollarse bastante más de lo que habíamos previsto.
Imagina que mañana te matriculas en Santa Cernégula. ¿Qué asignatura escogerías?
¡Uy, me pones en una tesitura!
Elegiría Criaturas Mágicas o Transformaciones.
Seguro que habéis escondido alguna que otra referencia entre las páginas. ¿Hay algún detalle de los dos primeros libros que creas que los lectores no han descubierto todavía?
Hay una referencia a una serie muy querida en España.
¡Prestad mucha atención!
Ya tenéis dos libros publicados. ¿Qué ha sido lo más complicado de pasar del primero al segundo?
Aunque parezca mentira, expandir el universo de Cernégula me resultó más sencillo que desarrollar la madurez de Rita y los demás personajes sin que pareciera que crecían demasiado deprisa.
Nunca me han gustado los personajes adolescentes demasiado maduros para su edad.
Sabemos que estáis trabajando en una tercera entrega. Sin destripar nada, ¿qué podemos esperar?
Misterios, aventuras, magia y… tal vez alguna muerte.
Y terminamos con una pregunta para convencer a los indecisos. ¿Qué le dirías a alguien que tiene delante El Evangelio de San Judas y todavía no sabe si entrar en Cernégula?
Que entre, con miedo o sin él, y descubrirá un mundo familiar y mucho más cercano de lo que cree.
¿Te animas a visitar Santa Cernégula?
Nos quedamos con unas cuantas cosas de esta charla: una universidad de magia que nació de una broma, una historia construida entre dos autores y, sobre todo, las ganas de recuperar las leyendas que tenemos mucho más cerca de lo que pensamos.
Si todavía no conoces la saga, estos son los dos libros publicados hasta ahora:

Las crónicas de Cernégula: El Evangelio de San Judas
La primera aventura de Rita de Bunbury, que llega a Santa Cernégula después de descubrir sus poderes. Allí encontrará amigos, secretos y algún que otro problema bastante serio.

Las crónicas de Cernégula: La Mirra de Isis
Rita regresa a la universidad para un nuevo curso. Y, naturalmente, las cosas no van a ser tan tranquilas como le gustaría.
Los dos títulos están escritos por Elena Siles y Rubén Falgueras.
Gracias a Rubén por dedicarnos un rato y contarnos algunas de las cosas que hay detrás de los libros.
Nos vemos en la próxima entrevista.
